Esta es una historia de las que en el momento son preocupantes.  Con el tiempo, la caída de mi hijo se volvió una anécdota que da  risa. Era la primera vez que llevaba a mi hijo de 2 años  al parque. Soy de las mamás más jóvenes del coto. Y la mayoría de los niños son mínimo 3 años más grandes que mi hijo.

La dinámica es: Niños a los juegos, mamás a platicar. Me fui poniendo cómoda con las historias de las señoras. Los chismes de la colonia, las recetas, las escuelas… Total, cuando menos lo esperaba, vi de lejos a mi hijo saludándome desde la parte más alta de la resbaladilla del parque. Nunca supe cómo había llegado hasta ahí y lo único claro, era que se iba a deslizar como todos los demás niños.

La Gran Caída

Al verlo así, me quedé pálida y sin palabras, sólo podía esperar el grito de su caída. Mientras mi hijo iba cayendo, su cara fue cambiando. A media resbaladilla ya tenía muchísimo miedo hasta que cayó de cara contra el piso. Se hizo un silencio en todo el parque y las mamás corrimos a ver si estaba bien. Cuando levantó la cara, él se dio cuenta de que otros niños lo estaban viendo. Yo me di cuenta de que se había raspado la frente y la nariz…

…Para sorpresa de todos, no dijo ni pío. Se levantó y mientras caminaba hacia mí, tuvimos este cruce de miradas de: “los dos sabemos, pero nos estamos haciendo los fuertes”. Le pregunté: -¿Estás bien? y riendo me contestó que sí. Ya era hora de llevarlo a la casa. En cuanto pusimos un pie adentro, vio su reflejo en un espejo y comenzó a llorar al ver la sangre de su frente y nariz.

Momento de curarlo

Justo esa tarde, una de las mamás me había dado un Jaloma 360. Al leer la etiqueta, me di cuenta de que era lo que necesitaba.  Apliqué directamente en sus rasguños y con torundas de algodón  limpié las heridas, le puse unos Cure Bands para que dejara de verse en los reflejos y más tarde, él solito me llevó el frasco pidiéndome que le aplicara más. 

Es una historia que me hizo conocer más sobre el carácter de mi hijo. Realmente me sorprendió que a su corta edad se levantó súper fuerte para no verse chiquito frente a los demás. Siempre platico esto, sobretodo a mamás primerizas que se alarman por todo. Además, a estas alturas, uno ya no se puede preocupar por contaminación de heridas, en todas las casas de México hay antisépticos como Jaloma 360. Como consejo, cargalo en tu bolsa, más de un apuro te va a sacar.

 

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